Muchas mujeres cometen estos errores:
- No calentar ni estirar antes de correr
- Usar calzado inadecuado
- Entrenar todos los días sin descanso
- Exigirle demasiado al cuerpo muy rápido
Evita lesiones y frustraciones escuchando a tu cuerpo. La clave está en la constancia y no en la intensidad.







