Una buena alimentación potencia tu entrenamiento.
Prioriza carbohidratos complejos como avena, arroz integral o batatas, y proteínas magras como pollo o huevo.
Evita alimentos grasosos o pesados antes de correr.
El día del evento, come 1 a 2 horas antes algo liviano, como un guineo o una tostada integral. Comer bien te dará energía y resistencia.







